Cuentos, cuentos y más cuentos, para colgarlos para robarlos, para que rueden, para que rueden...

Si quieres compartir un cuento sólo envíalo a: brismuqui@gmail.com

15/8/09

HISTORIA DE LA RESURRECCIÓN DE UN PAPAGAYO



El papagayo cayó en la olla que humeaba. Se asomó, se mareó y cayó. Cayó por curioso, y se ahogó en la sopa caliente. La niña , que era su amiga, lloró.
La naranja se desnudó de su cáscara y se le ofreció de consuelo.
El fuego que ardía bajo la olla se arrepintió y se apagó.
Del muro se desprendió una piedra.
El árbol, inclinado sobre el muro, se estremeció de pena, y todas sus hojas se fueron al suelo.
Como todos los días llegó el viento a peinar el árbol frondoso, y lo encontró pelado. Cuando el viento supo lo que había ocurrido perdió una ráfaga.
La ráfaga abrió la ventana, anduvo sin rumbo por el mundo y se fue al cielo.
Cuando el cielo se enteró de la mala noticia se puso pálido.
Y viendo al cielo blanco, el hombre se quedó sin palabras.
El alfarero de Ceará quiso saber.
Por fin el hombre recuperó el habla,
Y contó que el papagayo se había ahogado
Y la niña había llorado
Y la naranja se había desnudado
Y el fuego se había apagado
Y el muro había perdido una piedra
Y el árbol había perdido las hojas
Y el viento había perdido una ráfaga
Y la ventana se había abierto
Y el cielo había quedado sin color
Y el hombre sin palabras.
Entonces el alfarero reunió toda la tristeza. Y con esos materiales, sus manos pudieron renacer al muerto.
El papagayo que brotó de la pena tuvo plumas rojas del fuego
Y plumas azules del cielo
Y plumas verdes de las hojas del árbol
Y un pico duro de piedra y dorado de naranja
Y tuvo palabras humanas para decir
Y agua de lágrimas para beber y refrescarse
Y tuvo una ventana abierta para escaparse
Y voló en la ráfaga del viento.

Eduardo Galeano

Ésta es una historia popular africana, que el genial Galeano nos trae con un plus super curioso, no hay ilustrador: hay escultor. Antonio Santos nos sorprende con este toque particular y poco común.


24/7/09

EL SABIO


Se cuenta que el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendió al ver qu el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Los únicos muebles eran una mesa, una cama y un banco.

-¿dónde están tus muebles? preguntó el turista. Y el sabio, rápidamente también le preguntó:

¿y dónde están los tuyos...?

-¿los míos?, se sorprendió el turista. ¡pero si yo estoy aquí solamente de paso!

-Yo también... concluyó el sabio.


(algunos viven como si fueran a quedarse eternamente)

19/7/09

HOMOSEXUALIDAD Y REVOLUCION - Antonio Rengifo


Me causó sorpresa que mi amigo holandés me pidiera, aquí, en Lima Perú, espectar danzas afroperuanas y no andinas. Para complacerlo lo conduje a la peña La Valentina en La Victoria Pero más grande aún fue mi sorpresa luego de comprar los boletos y caminar hacia la puerta de ingreso; leí un letrero: solo se admiten parejas. Sofrené mi impulso y dije: ya nos jodimos. Gerard, con suma naturalidad me tomó del brazo e ingresamos.

Indudablemente que el letrero se refería a parejas de diferente sexo. Así lo entendí yo y cualquier peruano, pues estábamos en la década del 70 del siglo pasado, durante el gobierno revolucionario del General Velasco. Nos dejaron pasar, tal vez, porque Gerard era rubio y extranjero Y eso, en nuestro país, es un “privilegio”; en cambio, la homosexualidad es considerada una aberración.

Antes de empezar el espectáculo que calentó el ambiente de una noche invernal; Gerard me dio una explicación por si acaso hubiera herido mi susceptibilidad de macho peruano; me dijo que cuando estuvo en Cuba revolucionaria dictó una conferencia a los jóvenes universitarios y tocó tangencialmente la homosexualidad. Al finalizar la conferencia intervinieron los estudiantes Uno de ellos le dijo que en La Habana la homosexualidad era un problema y que él, como sociólogo, les diera alguna recomendación para erradicar el problema. Gerard le respondió que en Ámsterdam -la ciudad en donde vive- no existe ese problema. El estudiante replicó: ¡Ah! Seguramente, es porque en Ámsterdam no hay homosexuales.

Es obvio que el problema social no son los homosexuales que, por lo demás, existen y existirán en todas las clases sociales, grupos étnicos y ocupacionales sin excepción. El problema es la sociedad que genera la desigualdad social y es gobernada por una dictadura homofóbica y machista; viola los derechos humanos, excluye y reprime, bajo formas crueles o sutiles, a los que considera inferiores o anormales; entre ellos, a los homosexuales. .

Para esa sociedad el delito más horrendo de todos es la subversión. Y los homosexuales son subversivos por trasgredir el orden establecido. Se les considera peligrosos, una lacra. Por eso se les estigmatiza con epítetos peyorativos. Sin embargo, los homosexuales, como cualquier otro ser humano, han hecho aportes importantes para el mejoramiento social. Uno de ellos fue Federico Engels, quien con su entrañable amigo Carlos Marx fundaron el socialismo revolucionario. Pusieron los fundamentos para lograr la justicia social que es la meta del cambio de la sociedad.

Los homosexuales, especialmente los pobres, son por ahora un sector vulnerable de la población; pero a la vez, también son potencialmente revolucionarios por su condición en la sociedad. De esta potencialidad ya ha dado muestras el sector más esclarecido de ellos al pronunciarse públicamente sobre los recientes sucesos de Bagua y expresar su solidaridad con los nativos de la selva.

A la estigmatización de los homosexuales han contribuido las religiones de la verdad única e imposición universal. Han apelado al terrorismo sicológico. La Biblia esta preñada de condenas a la homosexualidad. Hace pocos años y en nuestro país el arzobispo Cipriani en una homilía del domingo 11 de junio del 2000 afirma: La mujer es mujer y el hombre es hombre. Lo demás, no es un proyecto del creador. Asimismo, la Comisión Episcopal Peruana en un comunicado del mismo mes y año corrobora: La homosexualidad es una desviación pecaminosa. No solo es la iglesia católica, los grupos evangélicos también muestran una enorme intolerancia hacia los homosexuales.

En ese frente amplio contra los homosexuales, también los partidos políticos tienen su ubicación. Ningún partido incluye en su programa la reivindicación de los derechos de los homosexuales. Los partidos conservadores mantienen una ominosa ausencia en sus programas y los partidos políticos que se autoproclaman revolucionarios no los omiten, pero los mencionan para amenazar con erradicarlos por medios violentos.

No tenemos la menor idea de la fuerte presión social que induce a los homosexuales a llevar una doble vida, al suicidio o a buscar refugio ilusorio en las drogas o en una enfermedad mental. Tampoco tenemos idea de la cantidad de homosexuales que son víctimas propiciatorias de chantajistas y de asesinos desquiciados que proceden con sevicia.

Ha llegado el momento de lanzar la consigna estratégica: la igualdad ante la ley en una sociedad igualitaria. Se sabe, por los antecedentes históricos, que sin lucha no se obtienen las reivindicaciones sociales. Destruir la ideología dominante de la clase dominante no es poca cosa; pues, las ideas falsas pueden ser tan eficaces como las verdaderas. En ese enfrentamiento y en un primer momento se necesita estar premunido de las armas de la crítica.

16/07/2009

13/7/09

NUESTRA PROPIA CANCIÓN - Tolba Phanem



Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño.
Ellas saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres encuentran la canción, la entonan y cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás.
Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción.
Luego, cuando el niño va a comenzar su educación, el pueblo se junta y le canta su canción.
Cuando se inicia como adulto, nuevamente se juntan todos y le cantan.
Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción en voz de su pueblo.
Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama y del mismo modo que hicieron en su nacimiento, le cantan su canción para acompañarle en el viaje.
En esta tribu, hay una ocasión más en la que los pobladores cantan la canción.
Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se le lleva al centro del poblado y toda la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces... le cantan su canción.
La tribu sabe que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo, sino el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros.
Tus amigos conocen tu canción, y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que a veces muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo, tu totalidad cuando estás quebrado, tu inocencia cuando te sientes culpable, tu propósito cuando estás confundido.
"No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla en mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado".

Tolba Phanem, poeta afrikana
Texto extraído de la web

EL MILAGRO DE BEETHOVEN - de Antonio Rengifo Balarezo



La novena sinfonía de Beethoven es patrimonio cultural de la humanidad por declaración de la UNESCO y, desde 1985, el último movimiento, es el himno oficial de la Unión Europea.

La Coral, como también es llamada, fue escuchada por primera vez en Viena el 7 de mayo de 1824. Encantó al auditorio de aquella época y continúa despertando entusiasmo desbordante que patentiza la genialidad del autor y consagra a su obra como clásica.

Nunca se sabe las consecuencias que desencadenará una obra de arte cuando se independiza del corazón de su creador. En tal sentido, quiero expresar mi gratitud a Beethoven (1770-1827) por el milagro concedido. Les narraré, brevemente, cómo ocurrió tal prodigio.

Sabía, por el lejano horizonte histórico, que algunos personajes célebres tuvieron esposas terriblemente habladoras. A mí, sin ser célebre, me tocó una mujer similar. Se llama Parlera. Tiene pelo negro, lacio, cara de pajarito y amplias caderas. Es profesora y dirigente gremial en la universidad. Trabaja mayormente hablando.

Sin embargo, para Parlera no era suficiente hablar horas de horas diariamente dictando clases y tomando la palabra en asambleas de profesores, aún así le quedaba vigor para sobresaturar otros espacios sociales hablando y reconviniendo. Nuestro hogar fue otro de sus auditorios.

A Parlera la conocí en la Facultad de Letras de nuestra querida universidad. Era una joven inquieta: intervenía en las clases y en las asambleas estudiantiles; actitud poco común en las mujeres de aquella época. Nos impactó la Revolución cubana, la guerra en Vietnam, el auge de los movimientos campesinos en nuestra patria y los movimientos barriales en la ciudad de Lima. Habíamos estado juntos en nuestras luchas estudiantiles contra el aprismo. Para decirlo con otras palabras, teníamos afinidad política. Yo, sumamente idealista, creí que la afinidad política lo determinaba todo, incluso una convivencia armoniosa. Así es que apenas egresamos de la universidad nos casamos.

En los primeros años de matrimonio nuestra casa estuvo muy animada; tuvimos nuestros hijos y concurrían frecuentemente mis amigos de barrio y nuestros amigos de la universidad; ya que fui el primero de mi generación en casarme.

Cuando nuestros amigos les preguntaban a nuestros pequeños hijos cuántos años tenían, cuáles eran sus nombres; Parlera, inmediatamente, respondía por ellos y así con cualquier otra pregunta. Y si alguno de ellos tenía una idea original o independencia de criterio, argumentaba hasta doblegarlo, sin tener en consideración que eran niños.

Las conversaciones amigables y hasta cierto punto frívolas se trasformaban, fortuitamente, en duelos verbales porque no toleraba la disensión. Peor aún cuando se trataban temas ideológicos o políticos. Parlera creía saber de todo y ser dueña de la verdad. ¡Pobre de aquel que osara rebatirla! Se exponía a los tormentos de su interminable perorata y terminaba abandonando la discusión por agotamiento. Varias veces por su desatino o impertinencia se enturbió una reunión festiva.

El día de mi cumpleaños monopolizaba la conversación; ella era el centro de la reunión; yo y los concurrentes sólo existíamos para escucharla. Como esa actitud de Parlera se repetía todos los años le pedí que el día de mi cumpleaños solamente me regalara media hora de su silencio. Pero, como era previsible, nunca recibí tal regalo. Como también era de esperarse, nuestros amigos y hasta mis padres se fueron alejando con discreción. Quedamos, mis hijos y yo, a su merced.

Aunque yo cedía en las discusiones de pareja los conflictos no amenguaron. Parlera se descontrolaba y mis hijos se alarmaban. Me pedían que no la contradijera en nada para que no gritara ni ellos se sintieran nerviosos. A mi hija mayor, aún niña, las discusiones hogareñas le desencadenaban crisis asmáticas.

A pesar de la invocación de mis hijos, una vez me propuse emplearme a fondo en la discusión y sostener mi argumentación hasta las últimas consecuencias. Parlera no escuchaba ni dejaba resquicio para un dialogo fructífero; sin embargo, logré desarmarla y se sintió como un insignificante gorgojo. Lloró lastimeramente, pero, luego se repuso. En cambio, yo quedé extenuado y dispuesto a no repetir el tremendo esfuerzo.

Algunas veces huía para no escuchar a Parlera. Me iba a otra habitación o salía de la casa a cualquier lugar; pero no me libraba de ella, pues era persecutoria. Sabía cual era su arma letal.

En aras de la convivencia familiar armónica y para no alarmar a mis hijos, le propuse un pacto de una sola cláusula: evitar las discusiones en presencia de nuestros hijos. Parlera aceptó de inmediato, pero ¡vano deseo el mío! nunca cumplió el pacto; reincidió muchas veces con lo que desvirtuó lo pactado.

Para sobrellevar la situación conflictiva opté por fumar en pipa, la pipa de la paz; pero, los efluvios aromáticos del tabaco no aplacaban a Parlera ni tampoco yo lograba sosegarme.

En mi búsqueda por encontrar la forma de neutralizar la ansiedad verbal de Parlera me acordé de una creencia popular: cuando una mujer es conflictiva y habladora se debe a que no tiene marido; o, si lo tiene, el marido no la deja privada; en otras palabras, no la satisface plenamente. Y me dije: posiblemente no me doy cuenta que tiene alguna carencia al respecto. Entonces, apliqué todos mis recursos para intensificar los placeres que dimanan de la sexualidad. Esta tentativa, tampoco surtió efecto. Parlera, no se relajaba plácidamente, rápidamente se reponía y muy oronda volvía a las andadas.

¿Qué hacer? ¿Se avendría a un tratamiento psiquiátrico? Lo que me pareció difícil, resultó fácil. Conversé con Parlera y me puso dos condiciones. Que ella le tuviera confianza al psiquiatra y que el tratamiento fuera para los dos. Acudí donde un amigo común y reputado psiquiatra; cuya esposa era psicóloga y también amiga nuestra. El amigo psiquiatra me dijo optimistamente que la mayoría de enfermedades psiquiátricas eran curables, excepto las de origen orgánico y se ofreció gentilmente a tratarnos.

Acudimos a nuestra primera cita. Desde un principio Parlera cuestionó los conocimientos del psiquiatra y definió los términos en que debía desenvolverse la presente reunión y las futuras que tuviéramos. La reacción de nuestro amigo psiquiatra fue expulsarla de su consultorio con términos enérgicos. Parlera tuvo que salir. Yo me quedé. La esposa de mi amigo le dijo que no hubiera perdido la paciencia. ¡En fin…!

Si con nuestro amigo psiquiatra hubo una sesión interrumpida abruptamente, no fue así con una psiquiatra del hospital Larco Herrera a quien ella le tenía confianza. Esta vez, Parlera llegó a la tercera sesión. Pues, solo desertó cuando la psiquiatra estableció ciertas medidas que ambas partes debíamos de cumplir. Adujo que la psiquiatra se parcializaba conmigo.

Estuve desorientado, pero siempre aguzando el ingenio pues, era una cuestión de sobrevivencia. Me acordé de una historia pintoresca que me contó un amigo que intimó ocasionalmente con un charlatán, de esos que viajan de pueblo en pueblo ofreciendo curar enfermedades irremediables y resolver problemas insolubles. Le había confiado el secreto que le devolvió la lucidez a una loca joven considerada incurable. Los padres de la loca acudieron al hospedaje del charlatán como última esperanza, ya que el médico del pueblo y el sacerdote habían fracasado en sus intentos por sanarla.

El charlatán les dijo a los padres que lo dejarán solo con la joven. Al poco rato salió curada. Bueno, pero ¿cómo lo hizo? La joven hablaba irrefrenablemente y hacía lo que le daba la gana sin acatar ninguna amonestación. El charlatán la miró fijamente a los ojos y le aplicó un puñete que la privó al instante. Fue suficiente. Se despertó curada. Tal prodigio se difundió en el pueblo, numerosas personas formaban cola para ser atendidos. Pero esa es otra historia. Volvamos a la nuestra

Con ese halagador resultado ensayé, contraviniendo mis principios, la misma “medicina”. Pero no tuve el mismo éxito, sino todo lo contrario. Parlera trastabilló pero asimiló el golpe y renovó su stock verbal con armas de última generación. Tuve que soportar heroicamente un bombardeo de sobresaturación.

Sabía que estaba en inminente riesgo, pues las enfermedades mentales son más contagiosas que las enfermedades infecciosas. Tal como un dicho popular lo afirma: un loco hace cien locos. Llegado al punto límite, se me ocurrió algo insólito: pedirle ayuda a Beethoven.

Me explico. Como Parlera iniciaba sus peroratas desde que despertaba, coloqué mi toca casete debajo de nuestra cama, al alcance de mi mano, con la Novena sinfonía lista para ser escuchada. Apenas Parlera empezaba, yo activaba el toca casete y, Beethoven, me transportaba al paraíso. Me sentía libre y con renovada alegría. Estaba blindado. Ya Parlera podía decir lo que quisiera durante el tiempo que le apeteciera…. Y…. con el tiempo…. Parlera huía ante Beethoven como Drácula ante la cruz.

Díganme, ustedes, si no estaré agradecido a Beethoven que me salvó de la locura.


Primera versión: 26/05/2001
Última versión: 09/07/09
rengifoantonio@yahoo.com

http://www.youtube.com/watch?v=_-mvutiDRvQ
letra en alemán y su traducción:
O Freunde, nicht diese Töne!
Sondern laßt uns angenehmere anstimmen, und freudenvollere.

Freude, schöner Götterfunken
Tochter aus Elysium,
Wir betreten feuertrunken, Himmlische, dein Heiligtum. Deine Zauber binden wieder, Was die Mode streng geteilt; Alle Menschen werden Brüder, Wo dein sanfter Flügel weilt. Chor Wem der große Wurf gelungen, Eines Freundes Freund zu sein, Wer ein holdes Weib errungen, Mische seinen Jubel ein! Ja, wer auch nur eine Seele Sein nennt auf dem Erdenrund! Und wer´s nie gekonnt, der stehle Weinend sich aus diesem Bund! Chor Heute trinken alle Wesen An den Brüsten der Natur, Alle Guten, alle Bösen Folgen ihrer Rosenspur. Küsse gab sie uns und Reben, Einen Freund, geprüft im Tod. Wollust ward dem Wurm gegeben, Und der Cherub steht vor Gott. Froh, wie seine Sonnen fliegen Durch des Himmels prächtgen Plan, Laufet, Brüder, eure Bahn, Freudig wie ein Held zum Siegen. Seid umschlungen, Millionen! Diesen Kuss der ganzen Welt! Brüder - überm Sternenzelt Muss ein lieber Vater wohnen. Ihr stürzt nieder, Millionen? Ahnest du den Schöpfer, Welt? Such ihn überm Sternenzelt, Über Sternen muss er wohnen.


Oh amigos, dejemos esos tonos! ¡Entonemos cantos más agradables y llenos de alegría! ¡Alegría, hermoso destello de los dioses, hija del Elíseo! ¡Ebrios de entusiasmo entramos, diosa celestial, en tu santuario! Tu hechizo une de nuevo lo que la acerba costumbre había separado; todos los hombres llegarán a ser hermanos allí donde tu suave ala se posa. Coro Aquel a que la suerte ha concedido una amistad verdadera. quien haya conquistado a una hermosa mujer ¡una su júbilo al nuestro! Aún aquel que pueda llamar suya siquiera a un alma sobre la tierra. Más quien ni siquiera esto haya logrado, ¡que se aleje llorando de esta hermandad!
Coro Todos beben de alegría en el seno de la Naturaleza. Los buenos, los malos, siguen su camino de rosas. Nos dio besos, vino y un amigo fiel hasta la muerte; Voluptuosidad le fue concedida al gusano y al querubín la contemplación de Dios. Gozosos como vuelan sus soles, a través del formidable espacio celeste, recorred así, hermanos, vuestro camino gozosos como el héroe hacia la victoria.

¡Abrazaos millones de criaturas! ¡Qué un beso una al mundo entero! Hermanos, sobre la bóveda estrellada Debe habitar un Padre amoroso. ¿Os postráis, millones de criaturas? ¿No presientes, oh mundo, a tu Creador? Búscalo más arriba de la bóveda celeste ¡Sobre las estrellas ha de habitar!

1/7/09

Cuando los cuentos rompen jaulas






"Cuentos con Alas" fue el título con que Jose Antonio Nuñez, conocido como UKUMARIcuentacuentos, denominó la velada que presentamos en el penal de Santa Mónica el viernes 26/06.

Más que una velada de cuentos, esta fue toda una intervención, música excepcional de Juan Luis Danmert y Ukumari, pintura en vivo gracias a Juan Carlos Mejía que nos sorprendió a todos con una tremenda imagen de un hombre o mujer... figuras, soles, sangre... luego algo maravilloso: las reclusas dibujando pájaros, besos volados, símbolos de la paz, un sol mejor... realmente emocionante y, al final, una gran celebración, algo tímida, miedosa, contenida... pero celebración al fin, con baile moreno y algo de rock and roll.

Yo no podía dejar de mirarlas todo ese tiempo, tratando de leer en sus ojos la razón por la cual estaban encerradas, leyendo esos ojos llorosos detrás de esas sonrisas. ¿Qué significarán para ellas mis cuentos? ¿van a regresar a la celda a llorar? ¿a soñar? y después qué?...

"Yo que camino por aquí... soy libre, después de esto me voy a mi casa, o a donde quiera. Yo hago mi vida. Tú no. Yo me voy y tú te quedas aquí. Quién sabe por cuanto tiempo más... "

Solo me queda, como dice el residente calle 13, sembrar una semilla en las cabezas. Que todo sea para bien.









"

23/6/09

DESPACITO AL OÍDO... el espectáculo


"DESPACITO AL OÍDO... el espectáculo"
jueves 25 de junio, 7pm
auditorio del parque de la amistad
entrada libre

20/4/09

TESTIMONIO

¿Por qué los cuentos?

Hace ya más de cuantro años que entré al mundo de los cuentos. Narrar siempre ha sido para mí algo muy especial y divertido, pero en el último año se ha convertido en algo que me motiva y me impone nuevos retos. Por mis viajes dentro y fuera del país, y por testimonio de otros narradores, sé que hay miles de historias que se cuentan por ahí o que ya no se cuentan más; historias que todavía no conocemos y que desaparecerán si nadie decide desenterrarlas y salvarlas del olvido.

Justamente los cuentos populares, esos que no tienen autor y que existen gracias al boca a boca, son los que más llaman mi atención. Desde chica escuche con emoción las historias de fantasmas que mi tía me contaba cuando viajábamos Ica. Recuerdo mi fascinación y horror, y recuerdo también las historias al más mínimo detalle porque definitivamente, éstas no se han borrado de mi memoria.

Creo infinitamente que nuestro país vive una crisis de identidad, pienso que conocemos poco de nosotros mismos y por ende nos cuesta aceptarnos diversos y valorarnos como un país multicultural. Nada mejor que los cuentos para romper las distancias, curar las heridas y mirar con nuevos ojos nuestra historia y toda su sabiduría ignorada u olvidada.

14/4/09

"Una bala en la pierna" por Janice Norero.


Una vez me cayó una bala en la pierna. La bala había llegado a mi pierna de muy lejos, de algún disparo furtivo. El dolor de una bala es distinto a todos los dolores, este es más intenso y diría yo, caliente, es como si la pólvora siguiera ardiendo en la piel y en el hueso. La caminata de regreso a casa con la bala en la pierna fue de seguro más penoso que el momento del disparo. Créanme.
Se extrajo la bala. Una buena mujer vecina que era enfermera me socorrió en seguida y con buenas maneras y, hasta con un poco de pan, me salvo del abandono con la pierna herida. Aquí no acaba la cosa.

Hoy en la mañana sucedió un hecho terrible e increíble. Hoy mismo cuando estaba comprando en Maciz´s, una mujer se me plantó en frente con una pistola en la mano, apuntándome. La reconocí. Había cambiado el color de su pelo. La ahora rubia, era la novia de mi ex. -"La tipa del cerebro lleno de chizitos", pensé mientras se me tensaban absolutamente todos los músculos del cuerpo...
Intenté correr pero al lado mío estaba mi suegra, que me acompañó esta mañana a elegir mi vestido de novia. Me tropecé con la vieja estúpida de mierda y, por culpa del "diseño tubo"´del vestido, caí en la alfombra justo en el momento que sonó el disparo.

Cabeza de chizitos tenía buena puntería, una puntería celosa.

-"Felizmente fue en la otra pierna", me dijo la vecina. Yo no quiero que nadie que no sea mi vecina enfermera se acerque a mi herida. Después de todo era cierto que había estado con mi ex semanas atrás en un hotel cerca a mi casa. Nunca más ocurrió. No valía la pena.

Ahora sólo falta esperar que esta nueva herida sane. Porque si sanó la otra, esta no tiene ser peor.

La próxima vez Chizitos, pon cuidado de no herir ninguna pierna, tampoco te pido un brazo mucho menos la cabeza, no. La próxima vez que me dispares, hazlo al corazón.

FIN.

5/4/09

DESPACITO AL OÍDO...: La boca del sapo - Jennifer Boni

DESPACITO AL OÍDO...: La boca del sapo - Jennifer Boni

La boca del sapo - Jennifer Boni

video

RUNA MULA - de Cucha del Águila

En una calle de Santa Teresa (Río de Janeiro) me la encontré. LORENA BEST

Dicen que la mujer que seduce y hace el amor con curas, hombres casados, el esposo de su mejor amiga y hasta su hermano está maldita.
En las noches de luna llena se transforma en centauro hembra, en Runa Mula , mitad mujer y mitad caballo.

Esas noches la Runa Mula sale a cabalgar frenética y el demonio la galopa y la azota.

Mientras tanto los hombres y mujer despechados la acechan y la esperan escondidos.
Cuando ella pasa galopando, la golpean con ramas y garrotes.
Al día siguiente, amanece adolorida y con heridas.
Ella no sabe por qué. La gente sí.

Pero lo que la gente no sabe, es que la Runa Mula,
en las noches de luna llena, salta
y con sus mismas manos arranca la luna. La verdadera luna.
Y luego la pasea por los cinco rincones de la tierra,
Porque hay lugares sin luz ni luna, ella...les presta la suya.

La gente tampoco sabe,
que en las noches de luna llena,
ella vestida de novia se va hasta el embarcadero.
Allí, donde arriban y desde donde parten todas las canoas a surcar los caminos de la vida.
Allí, vestida de novia, ella espera al dueño de aquella canoa que le hará cruzar a la otra orilla.

La gente maldice a la Runa Mula.
Ella no se sabe Runa Mula.

Ella se sabe amante, poeta, soñadora, compañera eterna de los que transitan los senderos infinitos del amor.

Los relatos de la Runamula hablan siempre de transgresión y castigo. Las abuelas, las tías, las primas hablaban siempre de ella. Muchos hombres hoy, sueñan con encontrarla. La mujer de la Selva, el mito, el fantasma de los que visitan esas tierras donde se habla cantando y también bailando. Texto que nació con la música de Tavo Castillo y los cuadros de Gino Ceccarelli : homenaje y redención para las Runas Mulas.

16/2/09

RUSTAM Y TAMINA

INTRODUCCIÓN

Simurgh es una criatura alada, de la forma de un enorme pájaro, capaz de levantar por los aires a un elefante o una ballena: Tiene la cabeza de un perro y las garras de un león. A veces también se la presenta con cabeza humana. Es un ser benevolente con los humanos y de una ambigua femineidad.
Se la considera tan vieja que se cree que ha visto tres veces la destrucción del mundo y que posee el conocimiento de todas esas edades.
Se considera que Simurhg purifica la tierra y el agua y que es fuente de fertilidad. Representa la unión entre la tierra y el cielo y es mensajera entre ambos mundos.
Su vuelo esparce las semillas que curan todas las enfermedades de la humanidad.
En el “Libro de los Reyes” se cuenta que Zal nació albino y eso hizo creer a su padre que estaba poseído por los demonios. Así, que tomó al niño y lo abandonó en la cima del monte más alto de Persia.
Cuando la criatura sintió frió y hambre comenzó a llorar. Su llanto llegó a oídos del tierno corazón de Simurgh. Ella tomó al niño y lo llevó a su nido. Allí lo cuidó, lo educó y enseñó el conocimiento y la sabiduría del amor.
Cuando llegó el momento del retorno de Zal al mundo de los hombres, Simurgh se sintió muy triste y le regaló tres plumas de oro con las cuales podía convocarla si necesitaba ayuda, quemándolas.
Al volver a su reino y llegado el tiempo, Zal se enamoró y se casó con Rudaba. Niña Luminosa, Princesa de Kabul. Con el tiempo tuvieron a su primer hijo, Rustam. Este casi hizo fallecer a su madre durante el parto, por lo grande que era su tamaño. Ante la desesperación, Zal convocó a Simurgh quemando una de las plumas de oro entregadas al separarse. Simurgh apareció e indicó a Zal como hacer posible el parto y salvar la vida de ambos, madre y bebé, mediante una cesárea.

1 Cazando, Rakhsh desaparece


Ocurrió una vez, hace mucho tiempo, que Rustam, el gran guerrero héroe de Persia, fue a cazar. Estaba tan ocupado en seguir el rastro de un león de montaña, que dejó a Rakhsh, su caballo, bastante lejos, atadas sus riendas a un árbol.

Cuando por fin mató al león con su arco, cargó la pieza sobre sus hombros y volvió sobre sus pasos hacia donde había dejado amarrado a Rakhsh. Pero cuando llegó, el caballo había desaparecido.

Rakhsh el luminoso, era el fiel compañero de aventuras de Rustam. Compañero de toda su vida. Su color era como el de pétalos de rosa esparcidos sobre un campo de azafrán. Rustam lo vio por primera vez siendo muchacho en las manadas de caballos salvajes que había en el camino entre Zabulistán y Kabul. Rakhsh era un poderoso potro con el pecho y hombros de león. Aparentaba tener la fuerza de un elefante. Con el tiempo demostró ser una animal muy inteligente y de fidelidad legendaria. Nadie sino Rustam podía montarle. Rustam era el único al que reconocía como amo. Al mismo tiempo, el era el único caballo que podía llevar a Rustam dada la gran fortaleza del guerrero y su enorme peso. Debido a la protección divina, ambos vivieron una larga vida. Murieron traicionados por el hermanastro de Rustam, Shaghad,… pero esto es ya otra historia.
Podéis imaginar la gran preocupación de Rustam al no encontrar a su amigo. Había ocurrido que las riendas, por un extraño azar, se habían roto, y Rakhsh había galopado en la dirección que su amo había tomado. Pero un traficante turco de caballos que pasaba por allí, trató de capturar al hermoso animal para añadirlo a su manada. Rakhsh se encabritó y coceó con fuerza al traficante, logrando al fin zafarse, pero en su carrera quedó a muchas millas de donde Rustam lo había dejado.

Rustam fue siguiendo las huellas de Rakhsh, pero la noche se echaba encima y además el cuerpo del león era muy pesado, por lo que decidió pasar la noche en la falda de una montaña y proseguir la búsqueda al día siguiente. Recogió leña y encendió un fuego, y tras arroparse con su manta, se tendió junto a la hoguera.

2 El señor Samagan

En ese momento, los siervos de un gran señor que vivía en los alrededores, al ver la luz de la hoguera, se acercaron y le condujeron amablemente hasta el pueblo. Fueron enviados varios rastreadores a buscar al caballo y el noble propuso a Rustam quedarse en su mansión como huésped hasta que lo encontraran.

- ¡La paz sea contigo, buen Rustam! - dijo el noble -. Tu famoso caballo no puede estar muy lejos, y si se halla en algún lugar de estas tierras mis hombres lo encontrarán.

Rustam quedó más tranquilo al oír esto, aunque temía por la suerte del bello animal al que quería mucho y por el que habría dado cualquier cosa con tal de poder verlo de vuelta sano y salvo. Se sentó a la mesa del noble, cuyo nombre era Samagan, y charlaron animadamente hasta muy entrada la noche.

3 Impresionante Tamina

Estaba ya casi amaneciendo cuando Rustam se dispuso a dormir. Una hermosa mujer, asistida por un esclavo negro, preparó su dormitorio con mantas de pelo y cojines de seda. Finalmente perfumó la estancia con agua de rosas e incienso y dijo dirigiéndose a él:

- Descansa, gran Rustam. Espero que tengas dulces sueños. No temas por tu caballo ya que, después de haber sido asustado por un traficante turco, se escapó, pero en estos momentos está siendo traído de vuelta por los rastreadores.

Luego se dio la vuelta y se dirigió al harén. Rustam, que estaba fascinado por la belleza de la dama, y admirado por sus extrañas palabras proféticas, preguntó al esclavo negro que le atendía:

- Dime, hermano de piel de ébano, ¿quién es esa gacela de ensueño?.

El esclavo contestó:

- Es Tamina, la hija única de mi señor Samagan, que es experta en todas las artes de la magia y encantamientos. Su madre fue una Peri que volvió con su gente después de nacer ella, ya que el matrimonio con mortales produce una gran tristeza a las Peris, puesto que no son comprendidas en el mundo de los hombres. Tamina es nacida de estirpe de leones y ningún príncipe es digno de ella. Jamás ningún hombre le ha visto sin velo o había oído el sonido de su voz. Pero se dicen sobre ti cosas que parecen cuentos de hadas, aseguran que no temes a genios ni leones ni cocodrilos, que tu mano siempre está dispuesta a luchar, que haces gemir el aire bajo los mandobles de tu espada… Escuchando estos relatos y ahora que el destino ha querido que llegues a esta ciudad, tal vez Dios permita que tu seas el hombre que consiga este tesoro.

Diciendo esto, el esclavo encendió la lámpara y se retiró. Rustam pensó que Tamina había averiguado todo lo que le había sucedido a Rakhsh gracias a sus poderes mágicos, y pronto cayó en un profundo sueño, libre al fin de toda ansiedad y preocupación. Estaba seguro, tal y como Tamina le había dicho, de que Rakhsh estaría pronto de vuelta.


4 Tamina prueba a Rustam

Rustam se despertó al día siguiente con el sonido alegre de su caballo relinchando junto a la ventana. El joven sintió en su corazón el deseo de que la bella Tamina fuera su esposa, y envió un mensaje a Samagan pidiéndole una reunión con ella lo más pronto posible. A mediodía su anfitrión le envió la respuesta:

- ¡Oh Rustam, gran guerrero! Es un honor para nuestra casa el que desees ver a mi hija. En una fiesta que daré esta noche tendrás la oportunidad de hablar con ella.

Rustam pasó el resto del día jugando al polo con Samagan y los miembros varones de la familia, y cuando el sol se puso, varias campanadas anunciaron a todos el comienzo de la fiesta.

A la izquierda del noble se sentó Tamina, vestida con las más finas sedas, mientras que Rustam fue colocado a la derecha de Samagan. Al sonido de la música, y entre bromas y manjares, todo el mundo se divirtió hasta el amanecer. Después de la fiesta, Rustam quiso decirle a Tamina que quería casarse con ella, pero apenas trataba de decírselo, ella se echaba a reír y cambiaba de tema sin dejarle hablar.

Cuando las criadas quitaban ya el mantel blanco que se había usado en la fiesta, Tamina intentó escapar hacia el harén, pero Rustam salió detrás de ella, la sujetó firmemente por el brazo, y le dijo:

- Te lo he preguntado una vez, y ahora te lo repito por segunda vez: ¿Quieres ser mi mujer?.

Ella soltó de nuevo una carcajada y se convirtió en un gato salvaje que le arañó con sus afiladas uñas. Rustam no se inmutó, y volvió a insistir cuando Tamina recobró su forma de mujer:

- Te lo he preguntado dos veces y ésta es la tercera: ¿Te casarás conmigo?.

Pero, tan pronto como le sujetó el brazo, Tamina se convirtió en una gran serpiente negra de venenosos colmillos y comenzó a silbar furiosamente. Pero Rustam no se movió. Cuando volvió de nuevo a su forma humana, Rustam la cogió de nuevo con fuerza por las muñecas con ambas manos y, aunque Tamina se convirtió en una leona primero y luego en una gacela, no pudo escapar de él. Entonces, y viendo que Rustam estaba decidido a todo, Tamina susurró:

- Muy bien. Acepto casarme contigo, Rustam. Casémonos según los ritos acostumbrados.

5 Armonía

En la boda, mil monedas de oro fueron arrojadas a los pobres, y cien corderos fueron asados en la plaza del mercado. La novia iba vestida con traje de pedrería, y Rustam ató alrededor del brazo de Tamina un talismán de ónice para protegerla de todo peligro y en previsión de que hubiera algún diabólico Jinn presente en el aire durante la fiesta.

- ¡Mi señor Rustam! - dijo ella -. Renuncio a todas mis artes mágicas y a mis conocimientos de hechicería desde este momento, ya que siendo tu esposa no necesito las artes que mi madre me enseñó. Tu brazo y tu espada son ahora mi única protección.

Y pasados los siete días de fiesta, Rustam cogió a Tamina en sus brazos y, colocándola en una silla, cabalgaron hacia su nuevo hogar.

6 Suhrab

Pasó un año y nació un niño al que Tamina puso el nombre de Suhrab. Rustam no llegó a ver al chico ya que se encontraba luchando en los más recónditos dominios del Shah. Cuando Suhrab cumplió catorce años fue hasta su madre y le preguntó:

- ¿Dónde está mi padre? ¿Por qué nunca ha venido a casa en todos estos años? Quiero que me des tu bendición e iré a buscarle allí donde esté.

Tamina se echó a llorar al oírle. Luego, ató al brazo derecho del Suhrab el talismán que Rustam le había dado, y le dijo:

- Tu padre ha estado luchando todos estos años desde que naciste contra los enemigos del Shah, y ha debido olvidarse de nosotros. Pero ve y cabalga hacia la China, que es donde los ejércitos del Shah están ocupados ahora.

Y dándole su bendición, le dejó partir a buscar al poderoso Rustam.

7 La batalla entre Suhrab y Rustam

Durante muchos días y noches Suhrab cabalgó hasta que le llegaron noticias de la muerte del re de China, y oyó decir que los victoriosos ejércitos de Irán volvían con honores y trayendo un gran botín.

Suhrab llegó poco tiempo después hasta el campamento de las tropas del Shah y preguntó a todos cuál era la tienda del gran Rustam. Pero, temiendo que fuese un espía, todo el mundo le dijo que Rustam no estaba allí. Suhrab durmió esa noche junto a su caballo, ignorando que su padre se hallaba a muy pocos metros de él, en la gran tienda en la que ondeaba un estandarte con colas de yak.

Al día siguiente, Suhrab montó en su caballo y cabalgó orgulloso entre los guerreros del Shah buscando a Rustam sin lograr encontrarlo. Entonces Rustam en persona vio al arrogante muchacho y le detuvo diciendo:

- ¿Quién eres tú para atreverte a cabalgar entre las tropas de Rustam como si fueras de noble cuna?. Ven, alejémonos de aquí y salgamos de las formaciones del ejército.

Suhrab replicó:

- Bien, vayamos a combatir solos tu y yo. Eres alto y fuerte, pero tus brazos se han debilitado con el paso de los años.

Rustam miró a aquel hombre tan altanero y le dijo suavemente:

- ¡Oh! joven que aún eres tierno. Yo soy viejo, he visto muchos campos de batalla y nunca he sido vencido. Me compadezco de ti, no quiero arrancarte la vida.

Mientras Rustam hablaba así, el corazón de Suhrab se precipitaba hacia él, le dijo:

- Voy a hacerte una pregunta, respóndeme con la verdad. Dime cual es tu linaje, pues creo que tu eres Rustam, de la estirpe de Neriman.

- No soy Rustam, soy un hombre cualquiera. No tengo trono, ni palacio ni diadema.

- Suhrab, que se había llenado de esperanza, se desesperó y la brillante luz de aquel día se oscureció para él. El combate entre ambos comenzó y duró todo el día, pero se separaron sin que hubiese un vencedor, el padre lleno de ansiedad, el hijo abrumado por el cansancio.

Al amanecer los dos héroes se encontraron de nuevo y Suhrab dijo alegremente:

- ¿Cómo has dormido? ¿Preparas tu corazón para la lucha? Te propongo que nos sentemos y hagamos un acuerdo, mi corazón te comunicará su amor, dame a conocer tu origen, ¿no eres acaso Rustam el elegido, señor de Zabulistán?

-¡Oh, joven ávido de gloria! Ayer convinimos en luchar y no prestaré oídos a tus engañosas palabras. Lucharemos lo mejor que podamos y será lo que el dueño del mundo haya ordenado.

Desmontaron y se enfrentaron de nuevo como leones durante todo el día hasta que Suhrab lo tuvo a su merced y sacó un puñal para separar el cuerpo de la cabeza de Rustam, pero éste dijo entonces:

-¡Oh, héroe! Entre nosotros las leyes del honor disponen que el que lucha con otro y lo derriba no le corta la cabeza la primera vez, pero si lo hace por segunda vez adquiere el derecho a cortársela; tal es nuestra costumbre.

Por medio de esta estratagema Rustan esperaba librarse de la garra de aquel dragón y escapar de la muerte. El joven lleno de corazón se dejó conmover por las palabras y, soltando a su oponente, se marchó al desierto.

Empezaron a luchar de nuevo y en esta ocasión Rustan consiguió derribar a Suhrab. Teniéndolo a su merced, sacó rápidamente su espada y estaba a punto de clavarla en el pecho de su noble adversario cuando este dijo:

- La búsqueda de mi padre me ha llevado a esta muerte y mi esfuerzo ha sido inútil, ¡Ay de mi! Antes de matarme, ¡dime quien eres!.

8 El retorno de Rustam

Rustam sintió que sus fuerzas le abandonaban y gritó:

- Yo soy ese Rustam por el que preguntas, ¿qué señales son aquellas por las que te reconocería?.

- Mi madre ató a mi brazo un ónice y me dijo: “Es un recuerdo de tu padre, consérvalo y úsalo cuando sea necesario”, pero ya es demasiado tarde.

Rustam abrió la armadura y vio el ónice; había estado en tantas batallas que se había olvidado de todo salvo del arte de la guerra. Dejó caer su espada y lloró abrazado a su hijo, confimándole por fin que si, que era el gran Rustam.

Después juntos festejaron el feliz encuentro hasta el canto del gallo. Así, al día siguiente, Rustam y su hijo fueron de vuelta a casa, con sus alforjas llenas de oro y extraños tesoros para regalar a Tamina y pedirla perdón por la larga ausencia.

Y así sus ojos volvieron a brillar de nuevo.

9/2/09


20/1/09

Adán y Eva

Este cuento parte del segundo mito de la creación en el Génesis que hallé en la biblia. El primer mito que encontré es una versión de la cual extraigo esta importante cita: ..."A imagen de Dios lo creó. Macho y hembra los creó." Pero ésta es otra historia. A continuación mi segundo ensayo:



***
Ahí estaba ella. El cuerpo de hecho le dolía y le resultaba nuevo desconocido. Realmente había sido creada a partir de la costilla del primer hombre. Y claro, no es fácil comprenderse en un estado tal.

Pasó algún tiempo hasta que sus ojos se sintieron cómodos a la luz.

Adán estaba tendido al lado suyo llorando triste y amargamente. Lloraba por haber perdido su mujer.

Ella lo observó y se sintió maravillada por completo por este hombre que le parecía tan igual a ella, pero distinto al mismo tiempo. De hecho lucía más grande y fuerte que ella.

Sólo podía permanecer atónita a su lado.

Luego del llanto, Adán se incorporó y vio a la mujer que estaba cerca de él. Quién sabe cual fue su reacción. Sólo sé que la nombró Eva y se quedó con ella.

Vivieron juntos en el Edén y se acostumbraron el uno al otro. Sólo había algo que Adán no comprendía.

Dicen que quizá con algo relacionado a la luna, Eva durante 7 días al mes, sangraba por la vagina. A Adán, esto le parecía una enfermedad y trató de curarla con dedicación aunque fue en vano. Al final terminó acostumbrándose, total, cuando hacían el amor él siempre iba encima.

Pasó el tiempo porque eso es lo que el tiempo sabe hacer. Ambos trabajaban juntos, cada uno en lo que era bueno. Hasta que llegó el día en que Dios, mientras se paseaba por el jardín, pensó que era la hora de decir algo… quizá lanzar algún veredicto o mandato o decreto supremo o algo por el estilo. Era pues el creador omnisciente papi macho.

Entonces dice…


“TODOS LOS ÁRBOLES DEL JARDÍN PUEDEN DISFRUTAR
MÁS EL ÁRBOL DEL BIEN Y EL MAL
DEBEN EVITAR”

y luego desaparece junto con sus rayos y centellas.

Hombre y mujer escuchan y quedan completamente intrigados…Eva siente curiosidad y esa noche va hacia el árbol aquél, Adán duerme.

Entre todos los árboles del jardín, el manzano mostraba entre sus ramas a una criatura fascinante y majestuosa; delicada y bella que Eva jamás había visto. La siguió con los ojos y cuando la criatura se acercó ella sintió un temblor en las manos.

La serpiente se deslizó hasta una de las manzanas, “sígueme Eva” parecía decir con su mirada.
Eva sintió un ruido, era Adán que venía detrás y ahora estaba estupefacto frente a esa bestia larga y sinuosa.


La historia se cuenta sola...




La tentación de Eva, Miguel Ángel, Capilla Sixtina

Después de esto las cosas han ido cayendo por su propio peso. Dios expulsa, nace la culpa y parirás con dolor.

Y así fue.

Hoy en día, esa primera mujer de la historia primera: Lilith, y la que nació de la costilla: Eva, se han dispersado y fundido en el cuerpo de cada mujer en distinta proporción y de manera tal, que cada una lleva en sí, vestigios de las dos.

16/1/09

LA HUACA CHOTUNA - Cucha del Águila

Las mujeres nacieron con ojos de ver,
pero hacía tiempo que tenían el corazón triste y la vista nublada.
Los hombres querían recordar, pero tenían la memoria vacía.
Y la Huaca dormía, dormía, hacía rato que dormía. Estaba muda.


Y las mujeres querían ver y los hombres recordar.
Porque hacía rato que se habían olvidado de ser lluvia,
de ser flor, de ser siembra, de ser risa.
Hacía rato que se habían olvidado de cómo hablar a las Diosas y a los Dioses.

Un día, decidieron despertar a la Huaca.
Llegaron todos juntos, despacito hasta ella.

Despacito se pusieron a cantar, a musicar, a danzar
Despacito acariciando sus ojos de tierra.
Despacito acariciando su boca de tierra.
Despacito acariciando sus oídos de tierra.
El viento ayudaba.

Y la HUACA despertó.
Y la Huaca empezó a hablar con palabras de viento.
La Huaca contó:

Hace mucho tiempo vino desde el mar, empujado por las olas,
el gran señor Naylamp
acompañado de hombres y mujeres;
un tañedor de caracoles, anunciaba su llegada.

En la tierra que lo acogió construyó casas y palacios.
El Gran Señor Naylamp traía con él un ídolo de piedra llamado Yampayec.
La Huaca Chotuna fue su primer templo.

Después de mucho tiempo de paz y de quietud
después de haber tenido muchos hijos le vino a Naylamp el tiempo de morir.
Pero Naylamp no murió.
Se transformó en ave y desapareció volviéndose inmortal.

Muchos dicen que el pueblo de Naylamp, el pueblo seguidor de Yampayec, desapareció.
Otros dicen que se regaron sin rumbo por la tierra.
Y aquellos que recuerdan que Naylamp es inmortal
lo buscan todavía.

Y a los hombres y mujeres que no olvidan,
cuando les llega la hora de morir, no mueren.

A ellos les brotan alas y se echan a volar.


Fui invitada por Tito la Rosa a rendir Homenaje a la Huaca Chotuna en Lambayeque, a decir mis textos y a contar Naylamp . Tantas cosas se dicen de él. Antes del viaje peleamos mucho entre nosotros .Costó trabajo llegar al lugar, había un paro regional. Llegando por fin, ya en la Huaca , el viento no nos dejó instalar el sonido , la música ni las palabras salían. Fuimos a visitar la Huaca de cerca, a hablarle, a pedirle permiso. Las palabras llegaron, la música, los tambores y la fiesta con todo el pueblo. De alguna manera sentí que mi amigo Nicolás Buenaventura se invitó también.

15/1/09

LA TEJEDORA DE KUÉLAP- Cucha del Águila


Cuentan que hasta hace algunos años vivía en el valle de Uctubamba a los pies de la majestuosa fortaleza de Kuélap, una mujer.

Su nombre era Lucinda o quizás Rosenda o tal vez María.
En realidad, ya nadie lo recuerda bien.
En el valle se han olvidado muchas cosas
y otras tantas se guardan en secreto.

No era ni muy vieja ni muy joven
en su rostro y en sus manos
estaban marcados todos los caminos
que en la vida había recorrido.


Hasta al pie del promontorio rocoso donde se hallaba su casa, llegaron alguna vez aventureros, estudiosos, pastores, ronderos, campesinos para verla o para oírla.
Y es que esta mujer era conocida por todo lo que sus oídos habían escuchado,
por todo aquello que sus ojos habían visto,
por lo que conservaba en su memoria.
Y más conocida aún, era
por los hermosos tejidos que ella hacía.

Cuando alguien le hacía un pedido- tapiz, poncho o manta abrigadora-
ella se preparaba desde el amanecer. Su rutina era siempre la misma:
Al llegar el día, ella dejaba que los rayos del sol atravesaran esa colcha de nubes que siempre cobijó el valle y que alguna vez lo protegió.
Enseguida se instalaba delante de su telar,
tomaba el algodón convertido ya en ovillos de hilo.
Luego, mirando la fortaleza como pidiendo permiso a sus ancestros y divinidades en los que ella creía, empezaba a tejer.

En el tapiz iban naciendo rombos, figuras de animales y frisos.
Mientras tejía y tejía, con sus palabras iba tejiendo también la historia olvidada,
iba tirando del hilo de su memoria las historias que acompañaron a su pueblo,
y que la gente iba olvidando.

La tejedora de tapices e historias murió hace algún tiempo, algunos dudan de que ella en verdad haya existido.
Pero nadie duda de las historias que se dice ella contaba,
porque hasta hoy son escuchadas de boca de algunos ancianos, curanderos, artesanos y maestros.
Los mismos relatos se siguen contando igual o parecido, más cortos o más largos, pero al final y en esencia diciendo las mismas verdades.

También hay otra cosa que es muy cierta y es que en este valle hay muchas mujeres tejedoras que en sus obras van recordando formas antiguas, dibujos de antes. Ellas van tejiendo en un gran telar los retazos de su historia.

Soñé con este relato un día.
Cuando visité Kuélap con mi hermana Ana, encontré a la tejedora. Vi que no había sido un sueño. Ahí estaba. .Tengo una frazada y una alfombrita hechas por ella.
Gracias a Cucha y gracias a Enrique Angulo Pratolongo por la foto.